Nuestros docentes son profesionales de la educación en constante proceso de reflexión y cambio y trabajan por alcanzar las siguientes metas:

El perfil del/la docente se refiere al conjunto de valores, actitudes y competencias que este debe poseer para cumplir con su rol de guía facilitador del proceso educativo.

El papel fundamental del educador es acompañar y facilitar el proceso de enseñanza-aprendizaje, para propiciar situaciones que favorezcan la elaboración de nuevos saberes y el desarrollo de los valores y las actitudes promovidas en el nuevo currículum.

Se sitúa como una persona democrática, crítica y solidaria capaz de interactuar con los/as educandos/ as y demás integrantes de su entorno para, mediante un proceso creativo y participativo, construir nuevos conocimientos en el marco de los fines y objetivos del proyecto educativo del Centro.

Este/á maestro/a debe mostrar calidad humana, dominar saberes, valores y actitudes que se inscriban dentro de un marco filosófico, democrático y participativo, con una amplia visión de futuro. Sus competencias intelectuales, sociales y prácticas deben mantenerse en un constante desarrollo y perfeccionamiento, con el propósito de mejorar la calidad de su práctica docente. Acorde con estos criterios, se concibe el perfil del docente enmarcado en los siguientes valores, actitudes y competencias:

  • La fe cristiana y el celo ardiente de su trabajo deben ser la existencia de su ser y su que hacer; integrando la ciencia y la fe, con optima pedagogía.
  • Que manifieste a sus alumnos/as el amor de Dios, siendo Maestro/as de esperanza, hombre de futuro, sin perder el objetivo primero que es Dios.
  • Promover el conocimiento y respeto de valores y normas para la formación de actitudes en relación con la confianza en sí mismo, en los otros, la autonomía, la solidaridad, la cooperación, la amistad y el trabajo compartido.
  • Favorecer la indagación del ambiente promoviendo el conocimiento y organización de la realidad, potenciando la capacidad de exploración, observación, análisis, comparación, registro y comunicación sobre el entorno físico, natural y social.
  • Promover la identificación de problemas ambientales que afectan la vida cotidiana y la apropiación de hábitos saludables que contribuyan al cuidado de sí, de los otros y del ambiente.
  • Propiciar la expresión creativa a través de los distintos lenguajes verbales y no verbales, conociendo y disfrutando las diferentes manifestaciones artísticas, enriqueciendo la imaginación y posibilitando las reflexiones sobre el trabajo propio y el de los otros.
  • Integrar a las familias en la tarea educativa promoviendo la comunicación y el respeto mutuo y articular con la comunidad para potenciar el logro de los objetivos educativos.
  • Propiciar la conformación de identidad personal y colectiva promoviendo el reconocimiento de culturas, lenguajes e historias personal, familiar, institucional, local, provincial, regional y nacional.
  • Alentar el juego como contenido cultural de valor, incentivando su presencia en las actividades cotidianas.
  • Asume su desarrollo pedagógico como un proceso continuo, ya que la educación se mueve constantemente y es el docente quien debe estar dispuesto a revisar y actualizar su teoría y práctica pedagógicas. Participa y comparte constantemente en diferentes espacios académicos y pedagógicos.
  • Está informado/a, es decir, sabe sobre los procesos de enseñanza-aprendizaje y sabe cómo contextualizarlos según las necesidades de sus estudiantes y su medio.
  • Reflexiona y aprende constantemente a través de la planeación, implementación y valoración de sus clases. Cuestiona, indaga, descubre, observa, toma decisiones e implementa soluciones para los procesos dados en su salón de clase.